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En algún momento tenía que decírtelo

Versión libre de 'Los tres erizos'

Elmo, como todos los fines de semana, tiene que hacer una ficha con algún libro que se haya leído. Este domingo la ha hecho de Los tres erizos, de Javier Sánchez Castán, que le han traído los Reyes. El texto original es el siguiente [1]: 

Unos erizos salen de su casa de buena mañana. Buscan qué comer. Han encontrado un hueco en el seto, ¡qué desfachatez! Se hacen una bola y ruedan por el suelo. Pinchan las manzanas. Son para comer.
—¡Roban con descaro! —chilla una corneja al verlos salir sin prisa a los tres.

Y los tres erizos vuelven a su casa pensando en manzanas sobre su mantel. Ya las han comido. ¡Qué ricas estaban! Y caen dormidos los tres a la vez.
—¡Ay de mis manzanas! Me las han robado —lejos, en el huerto, grita una mujer.

Tocan las campanas. Salen a buscarlos. Mientras, los erizos roncan de placer. Buscan y no encuentran. ¿Dónde se han metido? Comienza el invierno y no se dejan ver. No se ven sus huellas. Hay que regresar... ¡ya se enterarán!

Es la primavera. No lo han olvidado. Vuelven a buscarlos, los quieren prender. Y los tres erizos ya se han despertado. Sus lindos hocicos asoman al sol. Cuando, de repente, ¡los han encontrado!
—Allá —dice uno—. Son aquellos tres.

Grazna la corneja:
—Los han atrapado.

Lloran los erizos:
—¡No nos disparéis!

—¡Bajad los fusiles! ¡Mirad en el prado! ¿No es eso un manzano? —dice la mujer.
—Fueron los erizos quienes me plantaron —les habla el manzano—. ¿Y los mataréis? Pues unas pepitas pequeñas tiraron cuando celebraban su rico festín. Y con las lluvias primeras de marzo, nací yo, el manzano, en este jardín.

Bajan los fusiles bien avergonzados, mientras los erizos bailan a sus pies. Les tienden las manos y los condecoran para agradecerles su buen proceder. Y los tres erizos celebran contentos. Y siguen bailando al anochecer. 

Elmo se lee con atención el cuento y, después, se pone a escribir la ficha. Al cabo de un ratito me pregunta:
—Mamá, ¿en la ficha puedo copiar el cuento?

—No —digo, escandalizada—. Se trata de que hagas un resumen. Además, se te da muy bien resumir. Tú haz como si me contases a mí el cuento sin mirar, solo que lo pones por escrito.
—Bueno —dice Elmo—. Copio solo el principio, ¿vale?

El resultado es el siguiente:

Unos erizos salen de su casa de buena mañana. Buscan qué comer. Han encontrado un huerto, ¡qué desfachatez! Se hacen una bola y ruedan por el suelo. Pinchan las manzanas. Son para comer. Andan acia casa mientras ellos comen sin parar muy lejos de allí la señora grita las an robado bienen unos hombres que ban a por ellos pero no los encuentran lla llego el imbierno se tienen que marchar llego la primabera salen de su madrigera los llegan a encontrar pero firman la paz al siguiente dia se celebro el banquete que los ericitos llevaron preparando desde aller.

the end



[1] Espero que Javier Sánchez Castán y/o Ediciones Ekaré no me fusilen por reproducir el texto. Si no lo hago, es imposible ver el resumen semirrimado que ha hecho Elmo. Por otra parte, las ilustraciones y el formato teatral son importantísimos, así que animo a todos los que me lean a comprar el libro, que es una preciosidad.

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